![]() |
||||||||
|
|
||||||||
![]()
|
![]() Traumatología ortopédica - Lesiones comunes en la mano Fractura distal del radio (Fractura de Colles)
Cuando alguien se cae sobre una mano extendida, a veces sufre una "rotura de muñeca". El hueso que generalmente se fractura se denomina radio y el extremo más cerca de la muñeca se llama extremo distal. El término médico para un "hueso roto" es fractura. Por lo tanto, el término médico para el tipo más común de "rotura de muñeca" es una fractura distal del radio (es decir, el hueso más grande del antebrazo se fractura cerca de la muñeca). Este tipo de fractura es muy común. De hecho, el radio es el hueso del brazo que se fractura con mayor frecuencia. La fractura usualmente ocurre cuando usted se cae y aterriza sobre las manos extendidas. También puede resultar de un accidente de auto o bicicleta, esquiando y situaciones similares. A veces, el otro hueso del antebrazo (la ulna) también se fractura. Cuando esto sucede, la fractura se denomina distal de la ulna. Esta fractura fue descrita por primera vez por un cirujano y anatomista irlandés Abraham Colles en 1814: de ahí su nombre, fractura de "Colles." Una fractura de muñeca normalmente causa dolor e inflamación, y frecuentemente tiene como resultado una deformidad, provocando que la muñeca se vea doblada. Consulte a su médico para obtener un diagnóstico. El médico tomará una radiografía de la muñeca. Casi siempre la fractura se produce aproximadamente a 1 pulgada del extremo del hueso. Si la lesión se extiende comprometiendo la articulación, se denomina fractura intraarticular; caso contrario, se denomina fractura extraarticular. Si el hueso fracturado lesiona la piel, se denomina fractura abierta o expuesta. Si el hueso se rompe en más de dos fragmentos, se denomina fractura conminuta. El tratamiento de una fractura resulta más difícil si es intraarticular, abierta o conminuta. Síntomas Cuando usted tiene una fractura distal del radio, es muy probable que tenga un antecedente de caída o algún otro tipo de traumatismo. En general tendrá dolores e inflamación en el antebrazo o la muñeca. Quizás vea una deformidad en la apariencia de la muñeca si la fractura es lo suficientemente seria. La presencia de hematomas o moretones (decoloración negra o azul) es una señal común. Consulte a su médico si siente mucho dolor en un brazo que impide usarlo normalmente. Es posible que deba visitar directamente a un ortopédico, que generalmente podrá tomar una radiografía inmediatamente en su consultorio y explicarle lo que le está sucediendo. Si el consultorio de su médico está cerrado, la lesión no es muy dolorosa y la muñeca no ha perdido su forma, usted puede, en general, esperar hasta el día siguiente. Vaya a una sala de emergencias si la lesión es muy dolorosa, la muñeca no tiene su forma normal, siente entumecimiento o sus dedos no están rosados. Proteja la muñeca con algo que la inmovilice y aplique hielo sobre ella hasta llegar al consultorio del médico. Opciones de tratamiento Hay numerosas opciones de tratamiento. Su cirujano ortopédico le explicará cuáles son las apropiadas para su caso. La elección depende de numerosos factores, como la naturaleza de su fractura, su edad y el nivel de actividad, y las preferencias personales de su cirujano. A continuación le presentamos una análisis general de las posibles opciones, sólo para que usted tenga una mejor idea de lo que su cirujano ortopédico pudiera recomendar en su caso. Una opción es dejar el hueso como está si la posición es buena. Su médico puede aplicar un molde de yeso hasta que el hueso cicatrice. Si la posición (alineación) del hueso no es la adecuada y probablemente limite el futuro uso del brazo, su cirujano ortopédico probablemente sugiera corregir la deformidad (el término médico para corregir la deformidad del hueso es reducción). Si el hueso se estira (reduce) sin hacer un corte en la piel (incisión), este procedimiento recibe el nombre de reducción cerrada. Una vez que el hueso queda apropiadamente alineado, es probable que se coloque un yeso o entablillado en su brazo. Generalmente se utiliza una tablilla en los primeros días, para dejar espacio a una inflamación. Usualmente se agrega un yeso a los pocos días o a la semana posterior aproximadamente, después de bajar la inflamación, y se cambia a las 2 ó 3 semanas cuando la inflamación cede más y el yeso pierde su firmeza. Se toman radiografías, dependiendo de la naturaleza de la fractura, ya sea en intervalos semanales por 3 semanas y luego cada 6 semanas (si la fractura fue reducida o se siente inestable), o con menor frecuencia si no hubo reducción de la fractura y se siente estable. El yeso se extrae alrededor de las 6 semanas después de la fractura. En tal período, se inicia un tratamiento de fisioterapia para ayudar a mejorar la movilidad y las funciones de la muñeca lesionada. Opciones de tratamiento: Cirugía Si su cirujano ortopédico cree que la posición del hueso no es apropiada para el funcionamiento futuro de su brazo, y que no puede ser corregido o mantenido en una posición de corrección en un molde de yeso, pudiera recomendar una operación. Hay numerosas formas de hacer esta cirugía, como la reducción de la fractura en el quirófano sin incisión (reducción cerrada) o con una incisión (reducción abierta) para mejorar la alineación del hueso. En la sala de operaciones, su cirujano ortopédico puede decidir mantener el hueso en la posición correcta con un yeso solamente o insertando clavos metálicos (usualmente de acero inoxidable o titanio), una placa y tornillos, un fijador externo o cualquier combinación de estas técnicas. Fractura de dedo
Usted pensaría que un dedo roto es una lesión menor, pero sin un tratamiento adecuado puede causar grandes problemas. Los huesos de una mano normal tienen una alineación muy precisa, que permite hacer numerosas funciones especializadas, como sostener un lápiz o manipular pequeños objetos en la palma de la mano. Cuando usted se fractura un hueso de los dedos, toda la mano puede quedar desalineada. Sin tratamiento, el dedo lesionado quedaría rígido y con dolores persistentes. Señales de un dedo fracturado
Diagnóstico Si usted cree que tiene un dedo de la mano fracturado, dígalo a su médico de inmediato cómo sucedió y en qué momento. Usted tiene tres huesos (falanges) en cada dedo y dos en cada pulgar. Su médico debe determinar no sólo cuál es el hueso fracturado, sino también cómo está fracturado: transversalmente, en espiral, varios fragmentos o completamente pulverizado. Su médico probablemente quiera observar la forma en que están alineados sus dedos cuando extiende la mano o cierra el puño. ¿Alguno de los dedos se superpone a su vecino? ¿Forma un ángulo en la dirección incorrecta? ¿Se ve demasiado corto? Su médico puede tomar radiografías de las dos manos para compararlas. Tratamiento y rehabilitación Su médico volverá a colocar el dedo fracturado en la posición correcta, usualmente sin cirugía. En ciertas ocasiones se necesitan clavos, tornillos o alambres para sostenerlo íntegramente, especialmente si usted tiene una lesión grave. Se le colocará una tablilla o un yeso para mantener el dedo extendido y protegido contra posibles lesiones mientras cicatriza. A veces su médico puede colocar una tablilla en los dedos contiguos al lesionado a modo de apoyo. Su médico le indicará el tiempo que tiene que utilizar la tablilla, generalmente alrededor de 3 semanas. En ciertas ocasiones usted puede necesitar más radiografías mientras se recupera para que el médico pueda observar su progreso. Comience a utilizar nuevamente la mano tan pronto como el médico determine que es apropiado mover el dedo. Hacer simples ejercicios de rehabilitación todos los días ayudará a reducir la rigidez y la inflamación del dedo. Es posible que necesite visitar un fisioterapeuta para que lo ayude en estos ejercicios. Fracturas de mano
¿Alguna vez se ha sentido tan frustrado que quiere dar un puñetazo fuerte en la pared? Si lo hace, podría fracturarse uno de los huesos de la mano (metacarpianos). Las fracturas de los huesos de la mano constituyen un tercio de la totalidad de las fracturas de mano. De hecho, las fracturas del quinto hueso (el que se transforma en el dedo meñique) se conocen como "fracturas de boxeador." Los huesos de la mano pueden fracturarse cerca de los nudillos, a mitad del hueso o cerca de la muñeca. Las señales y los síntomas de una fractura de hueso incluyen:
Diagnóstico y tratamiento Su médico solicitará un estudio radiográfico para identificar la ubicación y tipo de fractura. El examen físico puede incluir algunas pruebas de campo de movilidad y una evaluación de sensibilidad de los dedos para dejar constancia de que los nervios no han sufrido dañados. En la mayoría de los casos, el médico puede realinear los huesos manipulándolos sin cirugía. Luego se aplica un yeso, una tablilla o soporte ortopédico de fracturas para inmovilizar los huesos y mantenerlos en la posición adecuada. El yeso probablemente se extenderá desde las puntas de los dedos atravesando la muñeca casi hasta la altura del codo para asegurar que los huesos de la mano se mantengan fijos en su lugar. Su médico probablemente ordenará una segunda serie de radiografías aproximadamente una semana después para verificar que los huesos siguen en la posición correcta. Por lo general, usted deberá usar el yeso de 3 a 4 semanas, aunque probablemente pueda iniciar ejercicios suaves de la mano en 3 semanas. A la larga, el dedo puede quedar algo más corto, pero eso no debe afectar su habilidad para utilizar la mano y los dedos. Opciones quirúrgicas Algunas fracturas de mano, como en los casos donde la ruptura atraviesa la piel o es el resultado de un accidente de aplastamiento, requieren cirugía para estabilizar y alinear los huesos. El cirujano ortopédico implanta alambres, tornillos o placas en la mano para mantener inmóvil la fractura. Si se produce una rotación del hueso durante la etapa de consolidación, el resultado puede ser una pérdida de funcionalidad. Después de la cicatrización del hueso, el cirujano pudiera extraer los implantes o bien dejarlos en la mano. Estudios actuales tratan de desarrollar implantes que sean absorbidos por el cuerpo. Su médico puede pedirle que regrese regularmente a la consulta para observaciones y garantizar que la articulación no se contraiga durante la recuperación. Probablemente usted experimente cierta rigidez en la articulación de la mano a causa del largo período de inmovilización. Su médico puede prescribir ejercicios que ayuden a restaurar la fuerza y el campo de movilidad o recomendarle que visite un fisioterapeuta. Fractura del escafoides (hueso de la muñeca)
El escafoides es uno de los pequeños huesos de la muñeca (huesos carpianos) y el que tiene mayor tendencia a una fractura. El escafoides está ubicado en el lado del pulgar de la muñeca, en el área donde la muñeca flexiona. Cuando el pulgar está en la posición de "pedir un aventón", el escafoides se encuentra en la base de la depresión formada por los tendones del pulgar. Sentir dolor o sensibilidad en esta área puede ser una señal de lesión del escafoides. Una fractura del escafoides generalmente ocurre cuando usted cae sobre una mano extendida, con el impacto del peso de su cuerpo sobre la palma. El extremo del hueso del antebrazo (radio) también puede lesionarse en este tipo de caídas, dependiendo de la posición de la mano en la caída. El dolor y la inflamación en la muñeca generalmente provocan que una persona con una fractura del escafoides visite al médico. Si no tiene deformación en la muñeca usted podría no darse cuenta de que tiene un hueso fracturado—a veces las personas creen que simplemente sufren un esguince en la muñeca. Es importante que visite a su médico si comienza a sentir dolores en el lado del pulgar en la muñeca tras una caída o accidente y no desaparece en pocos días. El médico probablemente ordenará radiografías para observar el hueso. A veces, una radiografía no revela inmediatamente una fractura del escafoides. Cuando este es el caso, el médico puede colocar su muñeca en una tablilla y esperar para tomar una nueva radiografía en una semana o dos, cuando la fractura sería visible. No se saque la tablilla ni levante objetos pesado durante el período de espera. Su médico también podría recomendarle un examen de IRM (imagen de resonancia magnética) para ver el hueso y los tejidos blandos. A veces un IRM puede mostrar una fractura del escafoides antes de que pueda ser vista en una radiografía. Opciones de tratamiento El tratamiento de las fracturas del escafoides depende de la ubicación de la ruptura en el hueso. A veces el escafoides se fractura en el extremo cerca del pulgar. Esta parte del hueso tiene una buena irrigación sanguínea. Las fracturas del escafoides en este sector generalmente sanan en pocas semanas con una protección apropiada. Las radiografías o los demás estudios por imágenes como una tomografía computada son quienes mejor determinan el período de tiempo para la recuperación, pues confirman que el hueso ha sanado. La mayoría de las fracturas en este sector tienen una buena recuperación cuando se les aplica un yeso. El yeso generalmente quedará colocado por debajo del codo. Puede o no incluir el pulgar. Más comúnmente, el escafoides se fractura en su porción central (cintura o cuello) o en la porción más cercana al antebrazo (polo proximal). Esta parte del escafoides tiene una precaria vascularización, por lo que es más difícil de sanar. Si su ortopédico recomienda el tratamiento de colocar un yeso en su fractura del escafoides, el yeso probablemente incluirá el pulgar. A veces, el yeso se extenderá por encima del codo y también puede incluir el dedo índice. Opciones de tratamiento: Cirugía A menudo, cuando la fractura del escafoides es en la cintura o el polo proximal, un ortopédico recomendará una cirugía con tornillo o alambre para estabilizar el escafoides desde el interior mientras el hueso se consolida. Dependiendo de la porción del escafoides lesionada, la incisión será en la cara frontal o posterior de la muñeca. En ciertas ocasiones, el tornillo o alambre se coloca con una pequeña incisión. Otras veces se necesita una incisión más grande para asegurar que las porciones del escafoides vuelvan a quedar unidas en posición correcta. Generalmente se colocará un yeso en la muñeca después de la cirugía, en ciertos casos por pocos meses. Incluso con cirugía, las fracturas en esta área pueden necesitar un largo período de recuperación y es posible que ocurra una falta de consolidación o se produzca una necrosis avascular. Si el escafoides no sana, con o sin cirugía inicial, su ortopédico puede recomendar una operación para colocar un injerto óseo en el escafoides que lo ayude a sanar. El cirujano puede ordenar un IRM o una TC (tomografía computarizada) que muestren con mayor precisión la ubicación de las porciones fracturadas del escafoides, y así poder planificar la operación. Se pueden utilizar diversos tipos de injertos óseos—su cirujano analizará cuál es el injerto ideal para usted. El injerto óseo puede ser extraído de un hueso del antebrazo o la pelvis o también fabricado. En ciertas ocasiones, se puede utilizar un tipo especial de injerto óseo con su propio suministro de sangre (injerto vascularizado). Fractura del pulgar
Una fractura de pulgar es un problema serio porque afecta su habilidad para agarrar objetos con la mano y puede aumentar el riesgo de artritis más adelante en su vida. Anatomía El dedo pulgar tiene dos huesos conectados a un hueso de la mano. El primer hueso (falange distal) se extiende desde la punta del pulgar hasta el nudillo. El segundo hueso (falange proximal) se extiende desde el nudillo hasta el espacio interdigital entre el pulgar y el primer dedo. En ese lugar, se conecta con el hueso de la mano (primer metacarpiano), el cual desciende extendiéndose desde el espacio interdigital hasta la muñeca. Aunque puede producirse una fractura en cualquiera de estos huesos, las fracturas más serias son las que ocurren cerca de las articulaciones, especialmente en la base del pulgar cerca de la muñeca. Estas fracturas tienen nombres específicos, dependiendo del tipo de rotura. Las fracturas de Bennet y Rolando son lesiones en la base del pulgar, involucran la articulación entre el metacarpiano del pulgar y un hueso específico de la muñeca. Las fracturas que involucran las articulaciones son siempre más difíciles de tratar y tienen un riesgo mayor de resultados desfavorables. Cómo sucede Las fracturas del pulgar son generalmente causadas por un esfuerzo directo, como cuando usted se cae o al atrapar una pelota el pulgar se estira hacia atrás. Algunas fracturas pueden tener una causa indirecta, de una contracción o torsión muscular. Las personas que practican deportes de contacto como lucha, hockey o fútbol, esquiadores y personas con antecedentes de enfermedades óseas o deficiencia de calcio están en una situación especial de riesgo. Es posible disminuir el riesgo de una fractura de pulgar utilizando almohadillas o encintados protectores u otros equipos y desarrollando la fuerza de sus manos con ejercicios y una nutrición apropiada. Síntomas de una fractura
Opciones de tratamiento Visite un médico tan pronto como sea posible. Sin un tratamiento inmediato, la articulación quedará inestable y usted quedará incapacitado para hacer los movimientos de agarre o presión de forma apropiada. Una inflamación persistente puede ser una dificultad mayor en la alineación apropiada de los huesos. Un tratamiento tardío provocará una dificultad mucho mayor para corregir la fractura y puede llevar a que el resultado no sea bueno. Se recomienda utilizar una tablilla acolchada para evitar que el hueso se mueva y pierda su alineación antes del tratamiento definitivo. El médico examinará la lesión, revisará su historia clínica y tomará radiografías. Probablemente usted necesite cirugía, según el lugar de la fractura y el nivel de movilidad entre los fragmentos del hueso fracturado. Si la movilidad es poca (desplazamiento) o si la ruptura está en la porción media (eje) del hueso, un ortopédico puede utilizar un yeso especialmente diseñado (yeso en espiga) para mantener los fragmentos óseos inmóviles. Usted tendrá que utilizar el yeso de 4 a 6 semanas por lo menos, y su médico pudiera ordenar radiografías regulares para observar que el hueso no ha perdido su alineación. A menudo, la fractura de Bennett y otros tipos más graves de fracturas del pulgar exigen un tratamiento quirúrgico. El cirujano de la mano puede utilizar en la operación una de las diversas técnicas de fijación para restaurar la anatomía del hueso y mantener la inmovilidad de los huesos mientras se consolidan. Estas técnicas incluyen el uso de alambres, clavos, placas y tornillos como método de fijación interna. Otra técnica utiliza clavos en el hueso que atraviesan la piel y quedan ajustados a un dispositivo de fijación externa. Es probable que usted tenga que utilizar un yeso o entablillado de 2 a 6 semanas después de la cirugía. Cuando se extrae el yeso, su médico pudiera recomendar terapias para que la mano recupere la movilidad. Quizás necesite un período de 3 meses o más para que la mano recupere toda su funcionalidad, en dependencia de la gravedad de la lesión. Copyright © 2004-2008, Midwest Orthopaedics at Rush, LLC, todos los derechos reservados.
|
